Vista a atras

Quizás no sepa cómo y por qué la vida me trajo hasta aquí, lo seguro es, que sea por lo que sea haya merecido la pena desprenderse de todo lo que fue quedándose por el camino, unas cosas las deje olvidadas, otras se alejaban tanto que me fue imposible recuperar, otras a pesar de mi insistencia decidieron ir por otro camino dejando la huella de su paso como recuerdo. Otras fui yo la que decidió desprenderse de ellas pues ya no aportaban nada, esas que ya estaban llenas de silencios eternos y distancias kilométricas. Otras muchas me aportaron mucho, me ayudaron a crecer, me sujetaron cuando tropezaba y sin dudas de todas ellas aprendí y soy lo que soy ahora. Éstas últimas que andaron de mi mano poco tiempo me enseñaron muchas cosas pero nuestra relación estaba abocada al tiempo en el que nuestras acciones eran las mismas. Es bueno mirar atrás y poder recordar todo lo que creías poseer y lo que posees. Mirar lo que cada persona te aporto y la importancia que hoy tienen en tu vida. Los que te cuidaron, te aconsejaron, te acompañaron, los que rieron y lloraron contigo, esos que siempre apostaron por ti aún sabiendo que tu sueño era simplemente imposible, esos que te empujaban a realizarlos aún viendo en la lucha para conseguirlos iba a perder otras cosas y que todo mi esfuerzo no valdría para nada. Esos que dejándome hacer aguardaban en su distancia el momento exacto, unas veces de éxito y otras muchas más de fracaso, para recibirte con un abrazo igualmente fuerte y esperanzador. Es fantástico recordarlos a todos, sus caras, sus sonrisas, sus palabras sanadoras, sus silencios y lecciones. Recuerdos y más recuerdos que me ayudan a seguir, sabiendo que aún por mi camino aparecerán muchas más maravillosas todas ellas y que seguirán pintando a mis mañanas, sonrisas en mis labios al recordarlas. Sara ct.

8 Junio 2015

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