Sin permiso

Sin permiso
Nos fuimos sumando,
tal rutina,
encajando minutos,
regalándonos pequeños desvelos y confesiones,
creando una inexplicable necesidad de más,
pero el silencio amaneció
restándonos aliento y vida,
despertando al cuestionamiento,
frenando la velocidad,
envolviéndolo todo con el miedo de la duda,
amenazando la despedida de la palabra. Sara y

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