Retrocedo a paso lento, esa calle no tiene salida, siempre doy con direccines que me llevan siempre hasta sus limites, a una vaya que me imposibilita continuar, todo es limitante, una vaya, una reja, un candando, un paso sin llave que abra candados cerrados, vayas y rejas imposibles de trepar, saltar, abrir, que me lleven al otro lado de los limites marcados por las posesiones de otros que por marcar frontera cierran con doble llave su propia vida. Sara y.

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