No hay equilibrio con miedo

Aceptar que en nuestra batalla nos ganaron los miedos, da que pensar en la fuerza de los mismos. Desequilibrios que pesan, silencian, alejan, la culpa, las indecisiones, los desengaños, el bien, el mal, y por lo visto, todo eso pesa más que todo el resto de lo que fuimos, apoyo, promesa, esperanza, ilusión, risa y llantos, ganas, vida. 
Hicimos que una AMISTAD con mayúsculas no pesara más que unos cuantos miedos, lo cierto es que te entiendo una amistad así daba miedo. 
Sara y.

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