Muy cerca

MUY CERCA Los días pasan, y todo el mundo te habla, de lo que cree que eres, de lo que cree que debes ser, de como has de comportarte, de incluso de qué debes decir. Y no es que preguntes nada, sus consejos fluyen como el agua. Yo escucho siempre en silencio, respirando la poca paciencia que se encuentra en el aire, mientras hablan y hablan sin cesar respondiendo a preguntas que yo nunca hice, dando respuestas que yo no espero. Hay días en los que no me falta el aire pues siempre me viene de cara, para poner silencio a sus palabras, para frenar ideas que no son ciertas, pero siempre responde el silencio, amigo de la impotencia que luego me revuelve por dentro, durante una noche entera, a veces durante días o semanas. Hay veces que me muerdo el labio para frenar, y es entonces cuando se me viene encima la impotencia por no herir, cuando yo soy la que está siendo herida, y siempre estoy cerca, cerca de suplicarles, de gritarles silencio, de decirles que se equivocan, que lo que creen ver no existe. Tantas veces estuve al filo de mi propia resistencia, de pelearme con mi propio miedo de mostrarles la verdad, que no ven, no sienten y jamás entenderán. Sara ct.

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