«Los límites de la comunicación»

«Los límites de la comunicación, supuestos, dudas infinitas»
Qué fácil parece entenderlo todo cuando nos comunicamos, pero es muy difícil descifrar la gramática de otro cuerpo, intentando descifrar en cada mirada, en cada gesto, en cada caricia y sonrisa, en cada movimiento aquello que este te quiere decir, uniéndolo y encajando. Cómo unir aquello que intenta expresar, con lo que de una forma inevitable tu interpretas o quizás malinterpretas. Y es que la comunicación es eso todo un trabajo de descifrar, una construcción de datos, donde se vierten miles de emociones las que tu expresas y sientes, y las que el otro percibe y recoge. Muchas veces esos datos son adquiridos sin ni siquiera pensarlos llegan directos y los etiquetas, los archivas en tu interior. Ejércitos de informaciones nos llevaran por el camino exacto hacia la verdad y otros nos llevaran por el incorrecto en infinitas situaciones haciéndonos ideas equivocas de una realidad.
Lo mismo ocurre cuando intentamos traducir que no leer, un texto, pues hace falta primero comprender y no lo que pone, sino su por qué. Es un ejercicio difícil meterse en la piel de aquel que escribe, sentir como él siente, es duro trabajo el del lector. Mensajes que descifrarlos puede ser fácil o difícil pues al descubrirlos puede que ya no veas lo mismo que veías antes y eso te hace sentirte completamente ciego, sentir que hasta ese momento jamás supiste entender a esa persona y por lo tanto jamás la pudiste sentir.
Leer requiere el esfuerzo de la implicación, de la emoción y como no, de la duda, pues en ese intento siempre habrá suposiciones y la eterna pregunta de: ¿Qué habrá querido decir?.
Difícil pues la comunicación literal hablada o escrita pues en toda ella se esconden cosas que quieres decir y callas, y cosas que quieres callar y dices. Sin saber en ningún momento con que se quedan de todo ello. Sara ct.

05-06-2015

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