Llegas, y lo desordenas todo en mí…

Llegas, desordenas todo, me trasformas, te posesionas de todo mi ser y lo conviertes todo en algo completamente distinto.
Eres el utópico equilibrio entre sueño realidad, y no se diferenciar uno de otro cuando estamos juntos. Eres el ruido que rompe mi silencio perfecto, haces que me sienta culpable por borrar por completo al mundo cuando estoy contigo, eres la razón por la cual me pierdo de mí.
Me has enseñado la mejor versión de mí, no me juzgas, no me detienes, simplemente me alientas, me complementas. Por muy grande que sea mi locura, me haces sentir que soy capaz de lograrla, eres la fuerza que no sabía que tenía.
Eres simplemente ese sueño que cada día me esfuerzo por volverlo realidad. Gracias por ser. Gracias por estar. Graciassssss. Para mi hijo, que sin duda es la mejor terapia de choque contra mi ansiedad y el único que ha logrado dar sentido a todo. Sara ct.

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