Fortaleza, debilidad..Debilidad, fortaleza.

Supongo que todos somos débiles en algún momento de nuestra vida, siempre nos caemos y alguna vez que otra creemos que no tenemos las fuerzas necesarias para levantarnos. Somos débiles cuando no podemos enfrentar los miedos y preferimos no verlos, cegarnos y hacer como si no nos afectasen. Somos débiles cuando no hacemos lo que sentimos, cuando no sentimos con el corazón. Somos débiles cuando creemos que nunca alcanza con lo que se tiene, cuando se cree que nunca se llega a la cima, cuando ya no hay más por escalar. Somos débiles cuando nos duele el dolor y nos pueden los problemas. Somos débiles cuando nos dejamos vencer una y otra vez por las mismas paredes, caer con las mismas piedras y chocar con los mismos recuerdos. Somos débiles cuando vivimos de algo que no existe, de algo que pasó, del pasado. Somos débiles cuando nos entregamos, cuando damos todo por una persona, nos quedamos sin nada, es como sentirse vacío y lleno a la vez. Somos débiles cuando no probamos cosas nuevas, cuando nos quedamos con lo que tenemos porque nos da miedo un mundo nuevo. Somos débiles cuando nos enamoramos, cuando se pierde, cuando se deja, cuando se tiene, cuando nos vamos. Somos débiles en las despedidas.Somos débiles cuando decidimos que aquello por lo que lo dejaremos todo, realmente vale la pena…y con estos momentos en los que somos tan débiles como el trigo. también tenemos miles de momentos en los que somos más fuertes que el hierro. Porque en toda debilidad hay fortaleza y en toda fortaleza hay debilidad. Sara ct.


                                                               27.08.2014









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