Duro abrir los ojos y que ya no esté.
Lo cierto es que debe de ser duro, si un día sin más abres los ojos y ya no está, y no entiendes por qué. Ya no está esa persona que te guió a ser lo que eres, ese héroe de infancia que siempre te tendió su mano, ese que de forma invisible te fue acolchando ese camino que hoy pisas ya sin él, y es que su misión era esa, enseñarte a caminar sin él. Te fue cosiendo esas alas que hoy ya tienes que abrir. Te enseño tantas cosas…Tú camina seguro que en cada paso lo sentirás. Amárrate a los recuerdos, te acompañarán para siempre. por mucho que cierres tus ojos, al abrirlos siempre estarán, estará ahí. Piensa que ahora eres tú el que tienes que coser esas alitas a tu princesa, fijar esos recuerdos, los tuyos, los suyos. Tu misión protegerla, acolchar ese caminito de baldosas amarillas.
Para ti. Sara ct
23.10.2014