De cero, empezar de cero.

Que difícil arrancar una vida nueva, lo comparo con la sensación de enfrentarme ante un papel en blanco, con un día de lluvia como el de hoy, en el que llueve sobre mojado. Sobrevivir en los días raros, es tan diferente a vivir, porque la vida sucede, a un día le sigue otro y así vamos sumando distancia. Pero la lluvia frena, obliga a no abrir paso, a quedar quieto esperando a que todo cese, y con ello poder hacerlo todo más tarde de lo que esperabas, con más tiempo, con más entrenamiento, y es que pienso que todo seria menos complicado si dejara de sobrevivirte y simplemente viviera, que seria más fácil respirar si cerrara la puerta del pasado y abriera los días a las cosas que no se esperan, simplemente porque nunca fueron y nunca serán.

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