Atrapada en dos océanos

Si tuviera que describir como me siento diría que estoy suspendida en la mitad de un océano, sus olas son gigantes, tanto como mi miedo. Me encuentro a la distancia equidistante entre dos islas, una desierta, la otra sobre-poblada. De sobra sé que me sobran las fuerzas para llegar a cualquiera de las dos, y que el tiempo en el que viví en ambas mereció la pena, pero ahora en esta distancia de todo siento vértigo, tengo frío, necesito mirar más lejos y el oleaje no me deja mirar más allá de estas dos islas, necesito encontrar otro lugar, quizás si me dejo llevar el destino sea el que elija donde, pero opino que no debería dejar decisiones tan importantes a nadie. Sara y.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *