Aprendí

Aprendí que las historias no se escriben solas, que no todas comienzan con un: Había una vez. Que algunas comienzan con un simple “Hola”, que otras empiezan con mucha emoción al descubrir cosas a las que te lleva la curiosidad. Unas historias te terminan desilusionando, mientras que otras van lentamente atrapándote en su trama, como un buen libro en el que a cada página que lees su historia de va haciendo tuya. Hay algunas que terminas de leerlas con lágrimas en los ojos. Pero hay otras que las leerías una y otra vez. También hay las que no entiendes hasta que las lees nuevamente. Aprendí que hay historias que terminas de comprender después de mucho análisis y para cuando lo haces ya están en otras manos. Sobre todo aprendí que hay historias que inevitablemente marcan tu vida aunque no terminen con un: Felices para siempre

28-05-2015

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