Amante de las afueras

En las calles alejadas de la ciudad, todo acaba por apagarse, la iluminación se detiene, los bares se cierran, los escaparates se apagan, los bus dejan de pasar, las farolas comienzan a desaparecer confundiéndose con la luz de la luna, las luces de los coches parecen estrellas fugaces, y todo acaba por no tener movimiento ni vida, acaba quedando estático, mientras tú, inicias el día, caminas sin prisa, mirando por todas partes buscando rincones distintos, quizás espacios hasta ahora nunca nombrados, callejuelas por las que nunca pasaste,que tal vez lleven a un lugar distinto y hasta hoy no te habías dado cuenta. Respiras el aire, es todo tuyo, respiras la vida, es toda nuestra. Con luces o sin ellas aún sigues buscando la vuelta a casa por el camino más largo, cada noche alargando la llegada, de una vida nueva, pero siempre acabas dando media vuelta y pisando el reflejo de las luces en las aceras de las calles Princesa, alejándote de mí, amante de las afueras. Sara y.

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