Abre los ojos.

Cierra los ojos. Deja que mis manos se posen en ti, déjalas que te digan, déjalas que te susurren, déjalas que dibujen aquello que quiero decirte. Déjalas que te hagan sentir lo que siento, lo que pienso, lo que nunca te pude decir. Déjalas que me digan que sientes, que notas, que te dicen, que te hacen pensar. Déjalas que fluyan, que lleguen a ese lugar tan lejano, a ese que no todos pueden llegar. Déjalas que latan con tu latir, que conviertan mi ritmo en el tuyo, que sea un único ritmo el que las guié, el que definitivamente haga que al abrir tus ojos ya no sientas que estás solo, pues llevaras dentro de tu propia piel, otra que se quedo para siempre dentro, muy dentro de ti. Sara ct.

                                                     8 de Febrero 2015

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